viernes, 6 de mayo de 2016

LA TRISTE HISTORIA DEL MATRIMONIO TORREÑO DE MARIANO GÓMEZ Y RAMONA SERRANO, UN BUEN HOMBRE FUSILADO Y UNA MUJER LUCHADORA Y EJEMPLAR.

Mariano Gómez Sanchez,  de la Torre de Esteban Hambran, fue fusilado, tras casi tres años de prisiòn, el 6 de marzo de 1941, en el cementerio de la Almudena, a consecuencia a la denuncia falsa -producto de los celos y la envidia-, realizada por dos mujeres, en una época de caos y rencor, al finalizar la guerra civil, donde la barbarie campó a sus anchas. Fue fusilado junto con su hermana Isabel Gómez Sanchez y otras personas del mismo pueblo tras un juicio sumarísimo que contó como única prueba la ratificación de la denuncia interpuesta por las dos mujeres quienes manifestaron unos hechos que además de rotundamente falsos carecían de toda lógica y sentido común.

                                                      Mariano Gómez Sánchez

Mariano era un hombre bueno, conciliador y honesto que siempre defendió la verdad y la paz por encima de todo.   Trabajó labrando la tierra y cuidando de sus animales, a los que dejó en el corral de su casa con comida y agua, pensando que la guerra era tan solo una revuelta que apenas duraría unos días. No perteneció a banda armada alguna y nunca hubiera participado en hacer daño a ninguna persona, ni por cuestiones de ideas ni por ninguna otra causa. 


Ramona Serrano Alonso

Su nieta Carmen Pozueta Gómez, psicóloga de profesión,  recuerda a su viuda, su querida abuela Ramona Serrano Alonso, que  vivía en la calle de las Cruces de la Torre de Esteban Hambrán y refiere de ella que " Era una gran mujer que merece ser nombrada y recordada con todos los honores por su bondad y buenas formas de vida, una mujer amorosa que vivió con un sufrimiento muy profundo toda su vida,  jamás habló de lo ocurrido y vivió de luto el resto de sus días,  tras la muerte de su marido. Fue una mujer fuerte, de  honor, muy avanzada para su tiempo. Trabajó labrando la tierra, sus dos pequeñas viñas y vivió siendo una mujer pobre, humilde, pero fue la mujer más grande que yo haya visto nunca. Era genial, amorosa, una verdadera  luchadora que se quedó viuda muy joven con  un niño sordo y una hija adolescente. Vivió  con pocas cosas materiales, pero lo tenía todo, porque tenía el amor y el respeto y la  admiración de su familia; en su casa siempre cabía todo el mundo... todos eran bien recibidos..."me enseñó a compartir, a ser fiel a uno mismo, a tener criterio sobre las cosas. Con sus actos y buen hacer me enseñó la bondad y el amor al prójimo,  me enseñó a ser autónoma y a sentirme acompañada e importante, la fidelidad y el sentido y sentimiento de pertenencia a la familia y a la tierra en que uno nace. Me enseñó sobre los verdaderos valores de la vida y a vivirla con las personas a las que se quiere  y a sentir la alegría que ello conlleva;  jamás habló de la guerra y siempre defendió la paz a todos los niveles y por encima de todo". Siempre esperaba poder reencontrarse con su marido tras la muerte y espero que de alguna manera así haya sido. Falleció el 25 de noviembre de 1972, a los 80 años. 

Mi madre, Miguela Gómez Serrano iba cada semana a llevar la ropa limpia a su padre y algo de comer durante los dos años que estuvo en prisión y tenía 17 años cuando fue un día y le entregaron la ropa, porque le habían fusilado.... lo cual destrozó su vida". 

Reivindicamos que se pongan los nombres de las 3000 personas que fueron fusiladas en la puerta del cementerio donde les quitaron la vida y animamos a las familias a contar  su historia, como una forma de hacer honor a la verdad y de que podamos todos aprender de la vida que les arrebataron y nos arrebataron.

Reivindicamos el derecho a que se reconozcan estos hechos como barbaries y que  así consten en la historia de España, nuestra España, la de todos los españoles. Y que consten en los anales de la Justicia y de la psicología del comportamiento humano en relación a aquellos sentimientos que destruyen a otros y a sí mismos. 

Carmen Pozueta Gómez

2 comentarios:

  1. Esta historia es tristemente compartida por mi propia historia. Es identica a la mia.

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  2. Gracias Carmen por dar a conocer esta historia. Cada persona que saquemos del anonimato es una victoria.

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